La piel del hombre y su cuidado

Durante siglos la cosmética, el embellecimiento y los cuidados de la piel,  han sido patrimonio exclusivo de la mujer y han sido considerados por el hombre como aspectos propios del sexo femenino, pero los tiempos cambian y hoy en día la buena presencia es una exigencia en la sociedad tan competitiva que nos toca vivir, y el hombre ya cuida cada vez más su imagen personal con los mismos argumentos que las mujeres, lo que ha creado un gran mercado de productos diseñados específicamente y adaptados a las particularidades especiales de la piel del varón.

La piel de los hombres es un 25% más gruesa que la de las mujeres, lo que la hace más firme y resistente, pero a la vez paga el precio de unas arrugas mucho más profundas. La producción de sebo es muy superior en los hombres (estimulada por los andrógenos) por lo que la película lipídica cutánea es más pronunciada y esta actividad sebácea se mantiene incluso hasta más allá de los 80 años retardando la descamación. Esta mayor producción de sebo tiene como contrapartida un acné mucho más grave y duradero con comedones y poros dilatados incluso en la edad adulta.

La pubertad en el varón conlleva la aparición del vello facial (barba) y en menor medida en otras zonas (axilas, abdomen, pecho) que se convierten en objetivos de aseo y cuidados cosméticos incluyendo el hecho diferencial del afeitado.

La secreción sudorípara ecrina es más ácida en el hombre que en la mujer, siendo su pH un 0,5 inferior. Esto conlleva a que la piel del hombre necesite mayor rehidratación, sobre todo en zonas sometidas a agresiones externas y microtraumas (cuello y mejillas).

¿Qué productos utiliza el varón hoy en día?. En primer lugar las colonias y perfumes que intentan proyectar una sensación de frescor, limpieza, bienestar … y que a la vez también a ellas les debe agradar estar al lado de alguien que huele bien y que impresiona su sentido del olfato. Para evitar reacciones fototóxicas o fotoalérgicas con algún componente de los perfumes es recomendable no aplicarlos sobre la piel expuesta al sol.

A partir de la pubertad quizá sea el afeitado el acto mas importante de cuidados de la piel, convirtiéndose a veces en una penosa obligación que supone una agresión diaria y repetida que reclama una serie de cuidados para evitar tiranteces, irritaciones, foliculitis, pelos incarnados, etc.

En el afeitado húmedo el objetivo es reblandecer y saturar la barba de humedad de modo que los pelos ofrezcan la menor resistencia posible a la cuchilla para evitar traumatismos. Se recomienda el uso de agua caliente previa a la crema, espuma o gel de afeitado, o bien afeitarse después de la ducha. Existen cremas preparadoras del afeitado a base de ácidos grasos, lanolina, parafina, etc. que consiguen el reblandecimiento del pelo.

En el caso del afeitado seco o con máquina eléctrica hay que favorecer la rigidez y endurecimiento de la barba con lociones de alto contenido alcohólico o bien con emulsiones de fase externa acuosa que por una parte ablandan y por otra favorecen el deslizamiento del cabezal sobre la piel.

Para después del afeitado tanto húmedo como seco se recomienda una loción que contrarreste el efecto agresivo, que produzca una sensación agradable por su efecto calmante e hidratante. Las hay de dos clases, los tónicos de base alcohólica y los bálsamos en forma de emulsión fluida de más poder reparador.

Los cosméticos específicos del cuero cabelludo son los champús y los acondicionadores pero también los tintes y los fijadores, cada vez más usado por los hombres. Los champús limpian y eliminan la suciedad adherida al pelo; los acondicionadores para después del lavado dejan el cabello más suave, manejable y fácil de peinar; los tintes se utilizan para restituir el color de los cabellos encanecidos o bien como un cambio de tonalidad;  y los fijadores son soluciones hidroalcohólicas que contienen una resina que una vez aplicados sobre el cabello, facilitan y mantienen el peinado, moldean y dan brillo y han llevado a la práctica extinción de las antiguas brillantinas.

La cosmética masculina incorpora también productos de higiene corporal, (jabones, geles de baño, leches corporales) desodorantes y antitranspirantes y una amplia gama de cremas faciales antiarrugas y antienvejecimiento diseñadas para el hombre, con texturas más ligeras y menos untuosas tipo gel o  de fácil aplicación como es el caso de los sprays de protección solar. Diseños de envases y fragancias especiales para los hombres son creados para dar una imagen atractiva al amplio mercado de la cosmética masculina.

Dr. Juan Bonillo Bernet